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Las claves para evitar la contaminación cruzada

Son muchas las problemáticas que se pueden derivar por la contaminación cruzada, entre esas se encuentran la aparición de objetos extraños en los alimentos, y la descomposición de los mismos; causando pérdidas económicas e intoxicaciones graves que, en algunos casos, culminan en la muerte. Esto tiene grandes consecuencias en las empresas, como el cierre de las plantas productoras, además de millonarias demandas por motivo de los daños y perjuicios al consumidor final.

Hay que recordar que la contaminación cruzada es el proceso mediante el cual los alimentos entran en contacto con utensilios, ropa, piel de operarios, superficies u otros alimentos que les transfieren agentes contaminantes como microorganismos, sustancias químicas o partículas que —a su vez— pueden transportar microorganismos nocivos. 

En ese orden de ideas, las compañías implementan protocolos que buscan evitar la contaminación de los alimentos con objetos extraños como restos de plástico, pelos, partículas, porque pueden transportar bacterias que son los patógenos más habituales en los alimentos, aunque no son los únicos, ya que también está la amenaza de los virus, el moho y levaduras; también suelen ser una amenaza para los productos. 

Las bacterias son altamente peligrosas, al tener la capacidad de provocar infecciones o intoxicaciones. Se debe aclarar que la infección se produce por la ingesta de alimentos contaminados con bacterias vivas que entran en el huésped y provocan la enfermedad. La intoxicación, en cambio, aparece cuando se ingieren productos que antes se han contaminado con bacterias que producen toxinas y, estas últimas, son las que producen la enfermedad. Sin embargo, el denominador común de todas ellas son los síntomas gastrointestinales que producen: dolor abdominal, náuseas, vómitos, diarreas, calambres, fiebre, etc.

No cabe duda que la contaminación cruzada es uno de los grandes “enemigos” de la industria alimentaria. Por ello, todas las medidas que logren evitarla deberían ser usadas. Entre las más estrictas está la limpieza de las instalaciones y el aseo del personal de trabajo, ya que el cuerpo humano y la ropa que usan los colaboradores pueden transportar suciedad y gérmenes que terminan traspasándose a los artículos o a las estaciones de trabajo. 

Mejor prevenir que lamentar  

Una de las herramientas más importante para contrarrestar el problema son los Equipos de Protección Personal (EPP), los cuales actúan como una barrera contra los contaminantes y protegen los procesos en las fábricas. El vestuario utilizado por los trabajadores de la industria debe ser adecuado para estar en contacto con alimentos, es decir, deben ser de materiales certificados por las instituciones reguladoras de la industria, las cuales avalan la inocuidad de los materiales. 

En zonas de manipulación de alimentos, se recomienda el uso de ropa y calzado que no desprenda partículas y sea resistente al desgarre. Desde Vadel® se ha hecho un trabajo crucial para ofrecer la línea de Ropa de Protección Desechable, Biodegradable y Compostable, la cual ha sido diseñada para satisfacer las exigentes necesidades de todas aquellas empresas dedicadas a la elaboración, transformación, preparación, conservación y envasado de alimentos destinados al consumo humano y animal. Al igual, se desarrollan con materiales aprobados por la Administración de Medicamentos y Alimentos, FDA, agencia del gobierno de los Estados Unidos, responsable de la regulación de alimentos. 

Al hablar del cumplimiento de las normas de Buenas Prácticas de Manufactura (BPM) y HACCP, los productos de Vadel® aportan, un ambiente higiénico y presentable como garantía de inocuidad de los productos alimenticios procesados; y todo ello sin detrimento para el medioambiente. Por ejemplo, representamos y distribuimos la línea de productos Bioxiplas

Podrá encontrar toda la indumentaria para el procesamiento de alimentos como batas y ropa desechable, la cual está compuesta por una mezcla de polietileno virgen de distintas densidades que le confieren una gran elasticidad evitando el desgarro, garantizando una disminución importante en la pérdida de producción por contaminación durante las operaciones de procesamiento y envasado del producto. 

Por otro lado, una de las mejores estrategias para combatir la contaminación cruzada es la adecuada limpieza y desinfección de las superficies, muchas veces no se hace el proceso de forma correcta por no utilizar los implementos correctos. Desde la organización se ofrecen paños de limpieza y desinfectantes (wipes), soluciones especializadas en el control de partículas, certificados para estar en contacto con alimentos, para así obtener la correcta limpieza de las superficies.

¡Una herramienta más! 

Desde Vadel® creemos que el Análisis de Peligros y Puntos de Control Crítico (APPCC), como sistema preventivo de gestión de la inocuidad alimentaria, es una poderosa herramienta que debe ser aprovechada para buscar la reducción del riesgo de contaminación cruzada. Es importante que la persona encargada de la calidad e inocuidad del proceso, escoja los EPP adecuados y los accesorios de limpieza con mucho cuidado, siempre evaluando la conformidad de estos frente al proceso de producción de alimentos.

La buena gestión y diseño apropiado de la ropa de los empleados, minimiza los riesgos y elimina correctamente los contaminantes bacterianos que pueden colonizar la ropa de trabajo y ayudar a cumplir con las normas de seguridad alimentaria.